El asesinato del juego del rol (1994): el crimen que marcó a una generación en España

asesinato del juego del rol

El llamado asesinato del juego del rol es uno de los casos más impactantes y mediáticos de la crónica negra española. Ocurrió en Madrid en 1994 y, durante meses, ocupó portadas, tertulias y debates públicos. No solo por la brutalidad del crimen, sino por la polémica que generó: los juegos de rol fueron señalados como responsables de una supuesta ola de violencia juvenil.

Tres décadas después, el caso sigue despertando interés. Este reportaje reconstruye qué ocurrió realmente, cómo se desarrolló la investigación y por qué este crimen se convirtió en un fenómeno social.

🧩 Los protagonistas: dos jóvenes y un juego inventado

Los autores del crimen fueron:

  • Javier Rosado, 21 años, estudiante de Química.
  • Félix Martínez, 17 años, estudiante de COU.

Rosado era el líder indiscutible del dúo. Inteligente, metódico y con una personalidad fría, había creado un juego propio llamado “Razas”, una mezcla de fantasía, violencia y reglas arbitrarias. No era un juego de rol comercial, sino una invención personal que utilizaba para reforzar su sensación de control y superioridad.

En ese juego, los participantes debían “cazar” víctimas siguiendo una serie de requisitos. Rosado decidió llevar esa fantasía al mundo real.

La noche del crimen: 29 al 30 de abril de 1994

La noche del 29 de abril, Rosado y Félix salieron a la calle con un objetivo claro: matar a alguien antes de las 4:30 de la madrugada. Llevaban cuchillos, guantes de látex y una lista de posibles perfiles de víctimas.

Durante horas recorrieron varias calles de Madrid buscando a alguien que encajara en sus criterios. Intentaron acercarse a varias personas, pero sin éxito. Finalmente, en la calle Bacares, en el barrio de Hortaleza, encontraron a Carlos Moreno, un hombre de 52 años que esperaba el autobús nocturno tras visitar a su pareja.

Rosado y Félix se acercaron con la excusa de un robo. Carlos se resistió, forcejeó y trató de defenderse, pero fue apuñalado y arrastrado hacia un parque cercano, donde murió poco después.

🔍 La investigación policial: del robo al crimen planificado

En un primer momento, la policía barajó la hipótesis de un robo violento. Sin embargo, varios detalles llamaron la atención de los investigadores:

  • En la escena apareció un fragmento de guante de látex, algo poco habitual en un robo común.
  • Un conocido de los jóvenes declaró que Rosado se había jactado del crimen.
  • La violencia del ataque no encajaba con un móvil económico.

Con esta información, la policía obtuvo una orden de registro para la habitación de Rosado. Allí encontraron:

  • Más de 3.000 libros sobre ocultismo, filosofía extrema, nazismo y literatura sádica.
  • Quince cuchillos y otros objetos punzantes.
  • Cuadernos con anotaciones sobre su juego “Razas”.

La investigación dio un giro definitivo cuando se descubrió el diario personal de Rosado, donde describía con frialdad la planificación del crimen y su intención de seguir matando.

El diario de Rosado: una ventana a su mente

El diario fue una pieza clave en el juicio y en la comprensión del caso. En él, Rosado detallaba:

  • Sus ideas de superioridad intelectual.
  • Su fascinación por la violencia.
  • La planificación meticulosa del asesinato.
  • Su intención de cometer más crímenes para “puntuar” en su juego.

Este documento reveló una personalidad narcisista, manipuladora y profundamente desconectada de la empatía humana.

⚖️ El juicio: condenas y repercusiones

El juicio se celebró en 1997 y tuvo una enorme cobertura mediática. La sentencia fue:

  • Javier Rosado: 42 años y 2 meses de prisión.
  • Félix Martínez: 12 años y 9 meses de reclusión menor.

Ambos fueron condenados también a indemnizar a la familia de la víctima con 25 millones de pesetas (unos 150.000 euros).

Félix, por ser menor de edad, cumplió solo cuatro años antes de quedar en libertad vigilada. Rosado permaneció en prisión más tiempo, donde cursó varias carreras universitarias.

📰 El papel de los medios: el nacimiento del mito del “crimen del rol”

La prensa convirtió el caso en un fenómeno nacional. Los juegos de rol, entonces poco conocidos, fueron presentados como peligrosos, oscuros y potencialmente violentos. Titulares alarmistas afirmaban que podían “lavar el cerebro” de los jóvenes.

Sin embargo, con el tiempo quedó claro que:

  • El juego utilizado por Rosado no era un juego de rol real.
  • No existía relación entre los juegos de rol y conductas violentas.
  • El crimen fue producto de la personalidad de Rosado, no de una afición.

Aun así, el estigma perduró durante años.

¿Por qué ocurrió? El análisis criminológico

Los expertos coinciden en que el crimen fue el resultado de una combinación de factores:

  • La personalidad narcisista y antisocial de Rosado.
  • Su necesidad de demostrar control y superioridad.
  • La influencia que ejercía sobre Félix, más joven y manipulable.
  • La ausencia de empatía y la fantasía de cometer un “crimen perfecto”.

El juego fue solo un pretexto. La motivación real estaba en la mente del asesino.

📅 ¿Qué fue de los autores?

Según información conocida:

  • Javier Rosado está en libertad condicional y lleva una vida discreta. Ha expresado arrepentimiento en cartas privadas.
  • Félix Martínez vivió un tiempo en el extranjero y regresó posteriormente a España. Su vida actual es poco conocida.

🧷 Conclusión: un crimen que dejó huella

El asesinato del juego del rol no solo fue un crimen terrible, sino un fenómeno social que marcó a toda una generación. Desató debates sobre la juventud, la violencia, la influencia de la ficción y el papel de los medios.

Hoy sabemos que el crimen no tuvo nada que ver con los juegos de rol. Fue la consecuencia de una mente peligrosa y de una manipulación ejercida sobre un menor. Pero su impacto mediático sigue siendo un ejemplo de cómo un caso puede transformarse en un mito.